Gail me llamó la semana pasada para reanudar las sesiones
de EFT debido a que había roto con su novio. Habíamos
trabajado juntas por teléfono para la pérdida de peso
hace un año. Dicho sea de paso, ella me escribió en
un e-mail diciendo: “He hecho gran progreso y he perdido 50
kilos”. Sabiendo que les interesará conocer los detalles,
narro a continuación la esencia de mi charla con ella.
Carol: Presumo que has intentado perder peso en el pasado antes
de utilizar EFT.
Gail: En los últimos 30 años, he practicado la dieta
del yoyo. Si tomo en cuenta todo el transcurso de mi vida, he estado
subiendo y bajando alrededor de 500 kilos. Era bulímica a
los 20 y he intentado de todo, en un período u otro.
Carol: Dame algunos ejemplos de qué programas has intentado
antes.
Gail: He estado en cada plan de dieta y de ejercicio que encontré.
El primero fue los Guardianes del Peso (Weight Watchers) cuando
tenía 13 años. He vuelto a W.W. 6 veces desde entonces.
He intentado las dietas “Nada de carbohidratos”, “Pocos
carbohidratos”, “Con poca grasa”, “Alta
en proteínas”, los programas equilibrantes como la
“Dieta de la Zona”, “El libro Prozac sin papas”…
de todo. Traté con las reglas siguientes: No comer después
de las 7 de la tarde, controlar el tamaño de la porción,
comer lentamente, no comer en el coche, llevar un diario de las
comidas, llamar a otros para decirles lo que comí; y tampoco
funcionó nada de esto.
Literalmente tengo cajas de libros sobre la alimentación,
el peso y el ejercicio. He intentado cada nuevo método que
se publicaba. Me he puesto semillas en las orejas, hice hipnosis,
he consultado a nutricionistas, me he hecho el análisis del
cabello, y tomé suplementos. He tomado las píldoras
para perder peso, como las “fen-phen”. He intentado
el ayuno, y todas las rutinas de ejercicio. Y tenía los efectos
horribles de sentirme malísimamente y engordar todavía
más. Así que encima terminé pesando más
que cuando comencé. Nunca podía cumplir mis metas
y eso hacía que sintiera mucho desprecio por mí misma.
Realmente era un fracaso en esta área.
Carol: ¿Qué te hacía recaer o te impedía
mantenerte firme en todos esos Planes?
Gail: Sólo una cosa, y ésa era la “ANSIEDAD”.
Me sentía ansiosa al restringir mi alimento. Me sentía
como aguantando la respiración debajo del agua, y era solamente
una cuestión de tiempo tener que subir para tomar aire y
volver a comenzar con los atracones. Además yo era una persona
muy sensible y complaciente, y cuando no comía excesivamente
no podría manejar mis emociones. Estaba constantemente ansiosa
si no agradaba a los demás o si estaban enojados conmigo.
Simplemente no podría manejar toda esa ansiedad.
Carol: ¿Piensas EFT contribuido a tu drástica pérdida
del peso, y si es así de qué manera?
Gail: No sólo pienso que ha contribuido, sino que estoy segura
que lo hizo. Fue el elemento más importante de todos. Incluso
me hubiese sentido ofendida si alguien me decía que podría
ser así de fácil, ya que había pasado años
intentándolo con todas mis fuerzas, luchando y odiándome
por todos mis fracasos. EFT funcionó a pesar de mi incredulidad
y de mis resistencias. Recuerdas que durante algunas de las consultas
te decía que no había hecho tapping (parte de la técnica)
entre sesiones. De alguna manera, funcionó a pesar de eso.
Realmente pienso que fue un milagro que yo haya permitido que esto
suceda.
Carol: Igualmente recuerdo que hubo momentos muy duros.
Gail: Sí, y te llamaba para tener una sesión y me
desahogaba. Pero había tenido más de una década
de “Terapia hablada” y diez años en Obesos Anónimos,
y nunca llegaba a sentirme tan bien como me sentía después
de una sesión de EFT contigo. Recuerdo la sensación
asombrosa de poder ir a los meollos de los asuntos, aún a
los más dolorosos durante nuestras sesiones telefónicas,
e inmediatamente después sentirme mejor y recuperar mis fuerzas
para ir al trabajo. Realmente me impresionó que podría
comenzar una sesión en un estado emocional y terminarla en
otro completamente distinto, y después de esto irme directo
al trabajo. Eso nunca me había sucedido antes.
Carol: ¿Qué temas crees que fueron los más
duros sobre los cuales trabajamos con EFT?
Gail: Los relacionados con mi familia. Yo temí tener que
dejar a mi familia porque me necesitaban en el lugar de “enferma”.
Y si yo superaba mi problema de sobrepeso, sentía que no
pertenecería más a mi familia.
Algunas de las notas que tomé en los encuentros con Gail:
• “A pesar de que me atemoriza estar perdiendo peso
porque me sentiré que desleal a mi familia…”
• “A pesar de que me necesitan en el lugar de enferma,
y a veces deseo ocuparlo…”
• “Aunque me asusta perder el peso, porque no sé
que quién voy a ser…”
• “A pesar de que el pensamiento de perder peso me hace
sentir amenazada…”
• “Aunque me siento esencialmente indigna de amor, y
no me siento valorada a menos que esté HACIENDO algo, yo
elijo aceptar a todo de mí”.
• “Aun cuando me siento infravalorada y poco apreciada…”
Carol: Mis notas muestran que también tenías un miedo
importante a la intimidad.
Gail: Sí, sabía en mi corazón que al perder
peso podía llegar a involucrarme en otra relación.
Me había tomado 14 años de pausa en lo que respecta
a las relaciones, así que podía intentarlo ahora y
sentirme segura. Pero en lugar de eso, me sentía mal. Me
aterrorizaba no poder llegar a poner límites claros en una
nueva relación. Nunca antes había podido hacerlo.
(Más de mis notas:
• “A pesar de que tengo temor de sentirme vulnerable
y no deseo abrirme para que me hieran de nuevo…”
• “Aunque sé que me cuesta protegerme sin el
exceso de peso…”
• “A pesar de que me siento más segura con esta
protección…”
Carol: Y ahora, un año después de nuestra primera
sesión, me contactaste por un tema de relaciones afectivas,
¿No?
Gail: Sí. Lamento no haberme hecho EFT a mí misma
como hice en la última relación que tuve. Eso me había
ayudado mucho. Pude terminar la relación cuando lo creí
necesario, cuando no era bueno para mí, y eso fue un gran
progreso. Y no aumenté de peso durante todo ese caos. Eso
es nuevo. No me destruyó esta vez. Fui capaz de amar a un
nivel más profundo. Tuve esa capacidad más profunda
porque me cuidé más a mí misma.
Carol: ¿En qué otra forma te ayudó EFT?
Gail: Conseguí motivarme a hacer ejercicio. Nunca lograba
“engancharme” con un programa de ejercicios. Ahora estoy
esperando ir al gimnasio y deseo ir. Empecé a desear moverme
cuando empecé a hacer tapping contigo el año pasado.
Carol: ¿Qué otros temas recuerdas haber trabajado
con golpecitos de tapping en las sesiones?
Gail: Bien, además de la fuerte sensacion de detestarme a
mí misma y de ser una falla, recuerdo haber hecho tapping
sobre el sentirme indigna, no merecer relajarme, no sentirme querible
a menos que esté haciendo algo, y sentirme siempre desubicada.
Me sorprendió darme cuenta cuánto logré sanar
en tan poquito tiempo.
(Más notas:
• “A pesar de que me odio y odio mi cuerpo, amo profundamente
y totalmente quien soy”
• “A pesar de que me odio para haber fallado tantas
veces…”
• “A pesar de que me siento atrapada en mi cuerpo limitado
y eso me molesta… “
• “A pesar de que soy gorda y odio ser gorda y odio
todo de mí por ser esta manera…”
Carol: Sí, tuvimos menos de 8 sesiones desde febrero a mayo,
y no supe más de ti hasta octubre en que participaste en
una de mis sesiones por teleclases. Habías bajado 35 kilos
por octubre cuando te inscribiste.
Gail: Y lo más asombroso, es no haber sentido en todo este
tiempo la compulsión por darme atracones de comida. Ya no
quiero hacerlo. Es la primera vez en mi vida que no me he centrado
en el alimento. Conseguiste que me centre los sentimientos en lugar
de la comida. ¡Ahora todos me preguntan qué dieta o
plan nutricional seguí, y no me creen cuando les digo que
limito lo que como y no he hecho ninguna dieta en el último
año!
Carol: ¿Están buscando la respuesta en la dieta o
en la rutina del gimnasio?
Gail: ¡Así es! Sé que ninguna de las otras cosas
- como el gimnasio y controlar la ingesta- hubiera durado si no
fuera por el tapping.
Carol: A propósito, cuando revisaba mis notas, vi que trabajamos
en tu dolor de fibromialgia. No recordaba eso.
Gail: Sí, me habían diagnosticado fibromialgia 5 años
antes y vivía con dolor crónico y sin energía.
Era realmente horrible.
Carol: ¿Cómo ahora está el dolor?
Gail: Yo diría que probablemente ya no tenga fibromialgia.
No he ido de nuevo a un doctor, pero mis síntomas son VIRTUALMENTE
IRRECONOCIBLES.
Carol: Eso es una maravillosa ventaja adicional. Gracias, Gail,
por compartir tu historia con la lista de EFT. Sé que la
gente se sentirá muy animada.